Mostrando entradas con la etiqueta condición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta condición. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de julio de 2020

¿Qué es la normalidad?

“La normalidad es un camino pavimentado: es cómodo para caminar, pero nunca crecerán flores en él”. -Vincent Van Gogh

     Luego de varios meses de cuarentena, con las debidas precauciones he comenzado a salir más. La parte que más me atormenta de salir, es el uso de la mascarilla. Siento que me asfixio, y que mis orejas están a punto de colapso. Cada vez que estoy en ese proceso, me crece la admiración, por quien desde el día uno, ha tenido que adaptarse por muchas horas al uso de ellas. Y en el proceso, he comentado, “No sé si estoy preparada para esta nueva normalidad.” Pero, ¿qué es la normalidad? La RAE me da varios significados para definir “normal” como por ejemplo 2. adj. Habitual u ordinario. 3. adj. Que sirve de norma o regla. 4. adj. Dicho de una cosa: Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano. Por su parte, el filósofo francés Michel Foucault decía que lo normal es lo que hay que hacer, el comportamiento que una sociedad considera como propio. Por lo que ajustándose a esas definiciones quizás entendamos que lo normal es lo correcto. 

     Estas semanas o meses, vaya uno a saber, de acuerdo a la normalidad de cada persona, he visto y vivido la normalidad, como ese proceso, donde me sacan de mi zona de comfort. O sea, como si de la teoría de supervivencia se tratara, la vida, el mundo, las circunstancias, Dios, me está obligando a adaptarme a una nueva normalidad. Y no, no me refiero solo a la mascarilla. Entonces, en el proceso, te pones a cavilar ¿qué es normalidad? Pues antes, era levantarme a las 6 am para prepararme, preparar desayuno, levantar los niños y fielmente como llevo haciendo durante 13 años, tomar la misma ruta y llevarlos a la escuela e irme a trabajar. 

     Normalidad era, salir en la tarde y tomarme un café, o un trago, en algunas ocasiones con amistades, o sola. Buscar actividades extra curriculares a los niños para que como los niños de los demás, hagan cosas diferentes y que de una vez, se les despierte la vena artística. Ir a la universidad, y sentarme horas a leer, escribir o estudiar, porque la normalidad me dice que debo seguir luchando por ser un poquito más. 

     En el manual inexistente de la normalidad, nunca me explicaron, que la normalidad, no es necesariamente lo correcto, y que me iba a tocar vivirla desde otras perspectivas. Como tener que ir al hospital varías veces, y tener que decir, “La saturación normal de mi hijo es entre 95-99 porque el tiene una condición del corazón.” “Es normal que sude tanto, es que su corazón trabaja más.” “Prefiere pastillas a líquidos, es normal, las toma desde pequeño.” “Hoy se ha pasado durmiendo, es normal que se canse, tiene un corazón diferente.” Entre otras aseveraciones a lo largo de 11 años. El manual inexistente de la normalidad, me explicó que un niño tiene que saturar en 99 o más, que es normal que sude cuando hace calor y ha estado activo, y por lo tanto, debe cansarse. Me explicó que el uso excesivo de medicamentos hace daño, y que lo niños no deberían consumirlos. 

     Si les digo la verdad, una sola entrada no me daría para hacer un análisis exhaustivo de la normalidad de todos, y de la normalidad que se vive cuando tienes un niño con una condición de Salud que no se cura, y que con él pasar de los años se transforma. El problema como diría Arjona, ”no es el daño, el problema son las huellas.” Repercute en dejar de hacer inexistente el manual de la normalidad, y explicarle, que eso que el vive es la norma, aunque no exista una zona de comfort ni sea lo correcto. Con todo lo que estamos viviendo, ya no podemos dar por sentado que es normal y que no. Tenemos que vivir con el constante cambio que a veces la montaña rusa que llamamos vida nos pone de frente. Doloroso por demás, porque nadie quiere ser “anormal” caer en lo incorrecto. Sin embargo, como dijo Forrest Gump, “La vida es una caja de chocolates, nunca se sabe lo que te va a tocar.” Y eso, es una normalidad. 

miércoles, 19 de junio de 2019

Mueve mi corazón (Rock my heart)

"Cuando vences tus miedos, destruyes tus limites." - anónimo 
Si fuéramos a darle un significado a la palabra miedo, creo que un post no daría para exponer las diferentes variantes que el concepto pueda tener. Por ejemplo, yo vivo diariamente con muchos miedos. Algunos de ellos, para ciertas personas, pueden resultar insignificantes, para mi, no lo son. Como ese miedo que le tengo a guiar fuera de mi ciudad. Y es qué cuándo una persona tiene problemas de direccionalidad, y una mente poco prodigiosa para recordar nombres de calles, salir de su área no es tarea fácil. Sé, me consta, que un buen día, no habrá remedio, y me tendré que aventurar. Como cuando también vivía aterrada a echar gasolina, y un buen día, la guagua estaba “empty” y no hubo remedio y tuve con todo el miedo del mundo que meterme a la gasolinera más cercana y llenar el tanque. Si, lo acepto, no morí en el intento. 

Otra cosa que me causa un terror infinito es ver películas que se relacionen a condiciones de salud. Sobretodo si son relacionadas a condiciones del corazón. El día, que sin leer la sinopsis, me tiré la maroma de ver “Instructions not included”, maldije el momento en que nadie me contó que me iba a doler, porque la realidad es que el miedo mayor, es al dolor. Así que si hay algo que me cause dolor, automáticamente le cojo miedo, y busco dentro de lo que pueda, evitarlo. Aunque hay ocasiones en que sé que como quiera va a doler, y como dice la frase “A veces uno sabe que se va a estrellar y acelera.” Hay cosas que debería evitar, que estoy consciente que las tengo que evitar y me tiro y que se joda todo, aunque después me esté arrastrando por las cunetas de la vida preguntándome: “¿qué carajos me pasó?”

Anyway, en estos días una de mis amigas, que tiene un chico con una condición similar a la de mi hijo menor, me escribió y me dijo: “Tienes que ver la película Rock my heart.” Automáticamente escuché el titulo, sabía de lo que venía, y le respondí: “Estoy convaleciendo y encima estoy en menstruación, ¿crees que sea buena idea? ¿Voy a llorar?.” La muy bandida se rio, y me dijo más o menos de que iba la película, y completó diciendo: “Alguien muere, siéntate con un paquete de Kleenex.” Sintiéndome tentada, ya saben, eso de que “sé que me voy a estrellar pero acelero”, al otro día vi la película. La realidad es que era de esos días donde necesitaba llorar, así que tenía excusa demás para enfrentarme a ese miedo de ver ese tipo de películas. 

Que les puedo decir de la película “Rock my heart” pues que como lo traduje en el titulo, me movió el corazón. Por encima les puedo decir que trata sobre una chica con condición cardíaca que no se quiere operar por miedo. Y se enfrenta a ciertas situaciones donde el miedo de otros también está presente. Sí, alguien murió, tampoco les voy a decir quién fue. Pero, si les puedo decir que aunque me animó a enfrentar muchos miedos, me acrecentó otros, como ese de enfrentarme algún día a un futuro adolescente que quizás se resista a sus medicamentos, o a futuras intervenciones, porque aunque su madre muera de miedo, todos los días, le enseña a él a enfrentarse a los suyos. Sin duda alguna, es una película que volvería a ver, no solo porque me gustó, también porque es una buena excusa para llorar y para reafirmar lo que se puede ser capaz, aunque se tenga miedo. Eso si, todavía a mis 43 años no les puedo asegurar que entre enfrentar mis miedos este conducir fuera de mi ciudad. Creo que esperare a que salga una película de ese tema.