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domingo, 16 de diciembre de 2018

Apego emocional vs Vínculo afectivo

"¿Qué significa domesticar?" preguntó el principito "-Significa crear vinculos." Le respondió el zorro. - Antoine Saint- Exupéry

            Ya no queda nada de un año al que le he tenido un inmenso apego emocional. Al filo de las 12 am del 31 de diciembre, no sé quién sentirá menos carga, si el año porque me deja o yo porque lo dejo a él. Entonces, (mi maravillosa muletilla) entraré, tampoco sé si del todo derecha, o torcida o de bruces, a un año que tampoco promete ser tan fácil, pero del que preferiría tener más un vínculo afectivo, que un apego emocional. Solo que no puedo asegurar eso, cuando este año que comienza me trae a la realidad, de que mi adolescente, que está más alto que yo, entra a su último año de enseñanza superior, que en nada cumplirá 17 años, y que no falta nada para que tenga su permiso de conducir en propiedad y lo más difícil que una mujer, madre de un varón puede asumir, hace dos años que tiene novia. Entonces, (otra vez), toca enseñarle a ese ser humano, casi cada tarde, en el tramo de la escuela a la casa, que es dónde se desarrollan nuestras más grandes conversaciones, que tiene que aprender a desarrollar vínculos afectivos y no apegos emocionales. Y me toca justo a mi, que tengo una crisis existencial con el tema, explicarle que es positivo y que no. A mi, que confundo en sobremanera, el apego emocional con el vínculo afectivo.

           Según las definiciones que puedo encontrar en la red, el apego emocional es esa dependencia hacia otra persona, en la que entiendes que te sientes bien, feliz, y que piensas que tu vida no será la misma si no está. En ese proceso, pasan cosas que te lastiman, te rompen, pero junto con el apego, viene la ceguera. Por lo que no vemos que nos están, estamos, haciendo daño. Porque tenemos esa bonita costumbre (si, es ironía) de tapar el cielo con la mano, de justificar, de defender lo indefendible. Y juramos, porque nos vamos hasta el cuello, que porque sentimos un “cariño” por ciertas personas, tenemos un vínculo mágico. Debo aclarar, que los apegos emocionales y los vínculos afectivos, no tienen género. Estos sentimientos que les estoy exponiendo pueden derivarse a cualquier ser humano sobre la tierra al que usted esté ligado, también incluye mascotas.

             El vínculo afectivo por su parte, nace con personas que se cruzan en nuestro camino y, de manera casi mágica, se convierten en seres imprescindibles en nuestra vida. Es una relación entre iguales que nos otorga la satisfacción de compartir experiencias, sentirnos seguros y confiar en alguien sin fisuras. Es ese alguien que estará ahí, cuando te sientas como trapo, cuando todo parece perdido, cuando te rompes en pedazos y ni tu mismo sabes como pegarte. Esos que llamamos amigos, amor y el perrito que te mueve el rabo al llegar a tu casa, o el gato que te ronronea. Debemos tener bien claro, que dentro de las magias en las que creemos conectar, la que obtenemos cuando el vínculo es afectivo es más real. Con estas personas mantienes una relación sana de espacio, tiempo. Entenderás que se diferencia grandemente, en la forma en que eres escuchado, abrazado, entendido, amado.

             A mis casi 43 primaveras, me resulta a veces un poco vergonzoso, que conociendo la diferencia entre una cosa y la otra, peque de tener apegos emocionales en vez de vínculos afectivos. Que a veces falle escogiendo a quien admirar, querer, ayudar o compartir un poco de magia. Pero, me ha tocado educar a un ciudadano, que se parece tanto en mi, en todos los sentidos, que es muy necesario que me reeduque en los conceptos. No solo porque estoy a nada de completar el proceso de enviar un futuro hombre completamente solo a la sociedad, sino que detrás de él viene otro, que deberá aprender todavía más sobre el proceso. Y aunque me puedo dar golpes de pecho, de lo que he hecho como madre por ellos, lo menos que quiero es que emocionalmente sean tan inestables como yo. Así que vamos en pos de un año duro, pero con menos apegos emocionales y más vínculos afectivos.


* Nota: Algunos conceptos e información fueron utilizados de este sitio web https://lamenteesmaravillosa.com

jueves, 31 de diciembre de 2015

Resoluciones 2016

La Navidad me agarró triste y extenuada, hasta el copete de las mismas nimiedades de siempre. Y para rematar me trae el dolor de la partida de un gran ser humano. No la conocí en persona, pero cuando hablabas con ella, se dejaba sentir. El día que lo supe, justamente el día de Navidad; lloré. Lloré como niño sin juguete en Navidad, de hecho tampoco tenía regalo, pero me dolió como si hubiera estado allí pegadita de un ser que en poco tiempo, se había vuelto importante para mi. De ese dolor nació una línea para un escrito, que han pasado los días y por razones que no comprendo no logré ni logro concretar. No he querido forzar a "Caliope" a desarrollar algo que es mas mío que de ella. Cuando se usan las emociones para escribir, algunas cosas tienen que nacer de mucho más allá del corazón, a veces del estómago. Sin embargo, no puedo dejar de pensar en la maravillosa y de hermosa sonrisa Teresa, antes de este momento, ya era un ángel y me siento orgullosa, aun cuando nos separan océanos, de haber sido parte de su vida. Teresa, era una mujer adulta con una cardiopatía y nos brindaba esa paz y esperanza que todos los padres de niños con corazones rotos necesitamos. 

Pensando en ese momento de dolor, en lo frágil que es la vida y en el miedo que me acompaña todos los días, además de los otros visitantes, recapitulo en las resoluciones que se hacen anualmente. Mirando ese gran muro de Facebook, solo puedo suspirar y decir "¡qué cliché!", ni los años ni la tecnología nos dan el chance de ser mas originales. Ni las circunstancias ni el diario vivir nos enseña a ser mas humanos, mas pensantes, mas interesados en lo que verdaderamente importa. Gritando un "YOLO" sin entender que vivir una joda eterna no es la manera correcta de vivir la vida como si fuera una. 

Esta seguramente no va a ser mi mejor despedida de año, pero tampoco puedo enfocar mis próximos días, en como termina este. Así que he pensado que mis resoluciones irán pasando con el tiempo, no todo lo planificado sale bien. Por lo que en este momento en que trato de darle una sacudida a "Caliope" que debe estar de janga con las otras musas, para que me refresque las ideas, informo: 
No voy a hacer dieta, en todo caso cuidaré lo que como y bailaré con el fin de divertirme y mover el cuerpo, no tanto para adelgazar, sino para recordarle que le quedan años de uso. Respiraré mas por la boca y menos por la nariz, pero cuando el momento lo amerite, bramaré como toro, es mi forma de ser y no debo de cambiarla. Me peinaré mas o no lo haré, cualquiera de los dos estilos me define y siempre es bueno parecer alguien diferente. Iré al médico, porque es obligatorio y necesario, un adolescente y un niño necesitan una madre sana que les aguante sus peleas diarias. Nadie como mami para después de comérselos a gritos, pueda hablar con ellos como si nada hubiera pasado. 

Y a las 12 de la madrugada, no sé por el momento si tenga una copa en la mano, aunque puede ser posible. Pero, cuando este por hacer su entrada el 2016, quiero que me encuentre en la mesa, con el reguero de hilos, cordones, alambre, herramientas, pega y con una libreta abierta y un lápiz, aunque no este haciendo nada. Pero que me encuentre con el propósito de hacer algo. No le voy a decir sorpréndeme, ni tampoco bienvenido. Cuando a las 12 de la madrugada alguien de la urbanización grite: "Feliz Año Nuevo", abrazaré a mis hijos, abriré la puerta para que mi hijo toque tradicionalmente su "vuvuzela", a la que cariñosamente llamamos vaca a medio morir, le diré quizás hola y luego me acostaré a dormir.