domingo, 23 de marzo de 2014

¿Y por qué un súper héroe?

Wow! No entro por aquí desde diciembre, unos 3 meses mínimo. Esperen, voy a barrer un poco las esquinas, esto esta lleno de telarañas, tantas como las que tenían los compartimientos de mi cerebro que se negaban a producir algo que no fuera una descarga a mi sentidos. Así que por tres meses me negué a escribir, y me dediqué a anudar. En este tiempo me he dedicado a callar mi sarcasmo, y trabajar mi frustración y ansiedad haciendo pulseras de nudos. Pero el cuerpo ya pedía hacer algo más que nudos y aquí estoy nuevamente; escribiendo.

Solo que esta vez voy a escribir sobre mi hijo menor; para variar. 
Ian cumplió 5 años el 17 de marzo, y llevaba una lucha existencial primero, porque me era meritorio celebrar tal acontecimiento. En la corta vida de mi hijo es esencial, no celebrar puramente años, hay que celebrar vida. Celebramos cada día porque respira, celebramos cada 23 de noviembre porque superó su primera cirugía, cada 4 de junio por haber superado su primer cateterismo, cada 29 de agosto por haber batallado su segunda cirugía. Entonces eso contribuyó a tener entonces una lucha existencial del tema para el cumpleaños. 

Recordé tener aún una camisa, gorra y delantal de cuando su hermano mayor cumplió justo 5 años y sé lo celebramos de Thomas el tren e Ian ama los trenes, pero lo descartamos. Pensamos en los minios, porque están de moda y a Ian le encanta la película " Despicable me", pero también lo descartamos, además eso conllevaba demasiado colorante amarillo. Entonces recordamos que Ian tiene una fuerte fijación con los superhéroes. Que ha llegado incluso a determinar un héroe para cada miembro de la familia. Así que luego de hacer un "search" en el vicioso Pinterest determinados que la decisión más sabía sería celebrarle un cumpleaños de superhéroe a nuestro auto denominado Capitán America. 

¿Y por qué un superhéroe? Tengo que ser bien clara en que Ian no tiene ni una remota idea de la lucha que el vive día a día. Que sus luchas se determinan desde el hecho de que es un vivaracho muchacho que tiene mucha energía. Quizás cuando sea un adolescente entre en esta crisis de odio hacia su condición de salud u odio hacia mi por haberlo "parido" así. Hasta ahora muestra su cicatriz más por pedido que por orgullo y no sabe a ciencia cierta que función tiene su corazón y porqué es tan importante. Pero eso no quita que para la mayoría de las personas sea un héroe, un guerrero, un campeón. Y es que en su inocencia el nos enseña que se puede salir de cualquier cosa. Que ser feliz vale para que las cosas salgan bien, aún cuando el villano siempre este en su pecho. 

Y aunque quizás por el momento me vea el a mi como su heroína ( me compara con una rubia despampanante, llamada Mrs. Marvel) mi fuerza siempre será un reflejo de la de el. Porque el lucha diariamente porque le doy fuerza, pero su lucha es la que me llena de energía. 

sábado, 21 de diciembre de 2013

Del escritorio de la maestra de educación especial

Cuando comencé mi bachillerato como maestra, me educaron para trabajar algunas condiciones que me iba a encontrar en la sala de clases. Sin embargo, nunca me explicaron, que al convertirme en maestra, al cruzar el umbral de un salón de clases toda mi vida iba a cambiar. Nunca me explicaron que aparte de maestra me iba a convertir en secretaria, que nunca iba a lograr mantener mi escritorio organizado, porque las maestras de educación especial vivimos entre papeles. No me explicaron que mi día de 6 horas de trabajo se convertiría en uno de 24 horas, porque una vez adopto el título de “misi” soy una “misi” toda la vida. No me dijeron que por más que calendarice mi día, el mismo no me va a dar para cumplir con las exigencias del gobierno, unidas  a las necesidades de mis estudiantes. No me dijeron que algunas veces tendría que llevarme trabajo para casa, porque no me iba a dar el tiempo. No me explicaron que además de educar también tendría que aconsejar, ayudar, calmar, reconfortar a un grupo de jóvenes que no saben cómo lidiar con sus cargas. No me explicaron que iba a sufrir de faltas de respeto, de frustraciones y desesperanza por causa de jóvenes que no saben a ciencia cierta qué hacer con su futuro. Nunca, nunca me explicaron que los padres de mis estudiantes no son mis amigos y que tengo que esperar cualquier cosa de ellos. Nunca me dijeron que gastaría de mi sueldo para que mis estudiantes puedan trabajar sus tareas. Nunca me dijeron que mi vocación se colocaría en entredicho por la necesidad de un aumento de sueldo, porque cobrar por mi trabajo no tiene nada que ver con mi vocación. Nunca me explicaron que me debía algún día preocupar por mi retiro, porque todo se enfoca en la satisfacción de tus años de servicio al futuro del país. Lo que muchas personas no saben, es que no se vive de vocación y satisfacción. Porque cuando tenga que pagar la luz, el agua o la compra no puedo decirle a la cajera, “me sobra vocación de maestra, ¿te puedo pagar con ella?”

Sin embargo, aun cuando no me enseñaron muchas cosas en la universidad, las he ido aprendiendo en la marcha y sobrevivo el día a día, en un salón que comparto con otras 3 maestras y que está lleno de comején. Con dos escritorios porque no me caben los papeles en uno y al cual encima no le sirven las gavetas. Dividiendo el día entre educar, redactar, completar, ayudar y pidiendo que ninguno de mis jóvenes haga de las suyas, para evitar visitar la oficina del trabajador social. Tratando de lidiar con los padres que nunca llegan y los que visitan la escuela con abogados. Ser maestro no es la profesión más fácil del mundo, cuando te conviertes en maestro te conviertes en muchas cosas. Habrá quien dirá que está en nosotros solo enfocarnos en la educación, pero una vez estas adentro, todo se vuelve un solo fin. Ser maestro, es la vocación más difícil del mundo.

domingo, 8 de diciembre de 2013

El blog cumple 2 años...

y llevo sinceramente un mes sin saber que escribir. Sin embargo el acontecimiento de que tenga 2 años de vida tiene que ser mencionado. Espero no pase otro mes sin encontrar de que escribir, pues pudiera significar que algo esta pasando para no poder ver mi vida, a mi puro modo. Estoy tratando de mejorar ciertos aspectos relacionados a como han evolucionado estos dos años y aunque este espacio es para desahogarme como me venga en gana, no estoy en el "mood" de seguir dándole "pauta" a esas cosas que una vez me pusieron azul y le dieron vida a este espacio.

En estas ultimas semanas lo que he visto es mi vida a través de los "tantrums" infantiles que han sufrido personas que pensaba "maduras" y que se han reventado del pedestal en el que alguna vez las coloque. Y como chiquillo que bosteza ante película aburrida, he decidido apagar el televisor y buscar otras formas de continuar con mis pensamientos, sueños y esperanzas. Agradeciendo enormemente a quien me enseña día a día a como no ser.

Así que el segundo aniversario de mi blog tendrá como fondo "Roar" de Katy Perry, "Cause I am a champion...I went from zero, to my own hero... Already brushing off the dust...and you're gonna hear me roar, Louder, louder... "


sábado, 9 de noviembre de 2013

De miedo, dolor y esas cosas que la gente no entiende

Todos los días me levanto con miedo y eso me lleva de la mano al dolor. Algo así como un miedo doloroso. Mis miedos y mi dolor tienen nombre, apellidos y una estatura de par de pies. Desde qué ese pequeño personaje llegó a mi vida, mi felicidad es extraña. Por más que trato de mantenerla conmigo, ese miedo y el dolor, sobrepasan mis límites. El sentimiento es algo parecido a una herida, que se cierra muy bien por fuera, pero por dentro no sana. Cuando esto sucede, corremos el chance de que la herida por algún lado abra y se experimente esas sensaciones que a veces la gente no entiende. 

Todos los días durante 4 años con 8 meses me levanto y hago lo mismo cada mañana; observo a mi hijo respirar. Lo hago por costumbre, por necesidad, por miedo. Llevo 4 años acariciando cada mañana, la cicatriz que le adorna el pecho por las mismas razones. Y en ese hilo de sentimientos encontrados, sonrío, me entristezco y me lleno de pensamientos. Cada mañana mientras agradezco su vida, me invade un silencio por los que no han corrido la misma suerte que el. Recuerdo a mis amigas que no han tenido la oportunidad de ser madres. Ahogó el miedo, pero me cubre el dolor.

Entonces prefiero callar a ser insensata. Prefiero dejar que el dolor del momento hable por mi. Prefiero permitir que las lágrimas me consuelen, porque las pérdidas no se superan. Son como esa herida que les hable al principio, sana por fuera, pero por dentro no. Sé, me consta que nunca superaré mis miedos. Y por consiguiente no superaré mi dolor. He aprendido a vivir con el, a manejarlo, a veces a callarlo. 

La empatía consiste en colocarte en el lugar de otro ante una situación que este sucediendo. Así que algunas de nosotras sólo queremos un poco de empatía. Ante nuestros miedos y dolores, en algún momento podremos aceptar lo positivo, lo que conlleva, pero el día que la magnitud de ese sentimiento sobrepase  lo inevitable, no me digas que me calme. Más bien, prepara tu abrazo más fuerte, busca una caja de "Kleenex", siente mi miedo, mi dolor, llora conmigo, que los sentimientos compartidos se manejan mejor. 

sábado, 26 de octubre de 2013

La diferencia entre tu y yo



La blogosfera, en su mayoría, divide la semana en diferentes eventos, "miércoles mudo", los viernes son "Dando la nota", y "sábado de sensaciones". Sin embargo, por mas que he tratado de seguir el ritmo del mundo 2.0 se me ha hecho muy cuesta arriba. Así que saliéndome del contexto típico de la blogosfera, hoy será mi sábado de "Dando la nota".

Y vengo con la canción de Tiziano Ferro, La diferencia entre tu y yo. A diferencia de otras canciones, esta no es una que sea difícil de entender su significado. Desde el titulo sabes que todo se irá en torno a la diferencia entre dos personas que se aman, Ahora bien, no comparto la canción porque me identifique a nivel amoroso, la comparto, porque por primera vez siento que hay una canción que me identifica con mis hijos.

Como es de conocimiento público, porque lo he escrito unas millones de veces, mis hijos tienen condiciones especiales. Cuando nació mi hijo mayor, quizás hice unas cosas durante mi embarazo que contribuyeron a esos diagnósticos. Quizás, solo quizás, el trabajo de parto y la cesárea, tuvieron también su aporte a la situación. Sin embargo lo difícil ha sido realmente aprender a vivir con ello. Sobre todo cuando crees que en un momento determinado tienes todo bajo control y tu segundo hijo, nace con una condición mas delicada aún.

Así que aparece hace unos días Tiziano Ferro, y me envuelve en esta canción. Escuchándola, dándole vueltas, porque es que me gustó desde el preciso instante en que la escuché, pude entender que me veía y veía a los enanos retratados en la letra. Esas diferencias que como dice la canción, son difíciles de comprender, que son elementales. Sin embargo, no puedo decir que somos polos opuestos, mis niños se parecen a mi en todos los sentidos. A veces quisiera que ellos comprendieran aun a su corta edad que soy como el expresa en su canción "una niña encarcelada" y que "le tengo miedo a mi pasado" por el solo hecho de que no quisiera que ellos se vean afectados por el.

Una de las partes que mas me gusta de la canción es cuando el expresa "Es mi vida y volveré a perder el sueño, no encontraré el enigma eterno" porque sé como varones al fin, que no solo perderé el sueño por sus condiciones, si no por esos procesos de crecimiento que les tocará vivir y que me probarán como persona, como madre. Pero debo dejar claro que como sigue en la canción "Si me preguntas como estoy, tu risa apagará mi lucha interna, consumirá la duda, la tortura me darás respuesta a todos mis porqués" Como niños que son, así mismo como siento que no podré con el empuje, son ellos mismos los que me alivianan, los que me recuerdan lo importante de vivir, los que contestan mis preguntas mas profundas sobre ellos mismos.

Con la parte que mas identificada me siento es cuando dice "Y sé que en mi mente hay un desorden de preguntas, la inseguridad inútil y absurda..." Porque sé que este desorden y esta inseguridad me hacen dudar de la capacidad que puedo tener como madre. Me hacen creer que no soy lo suficientemente fuerte para lograr que se conviertan en buenas personas. Sin embargo debo agradecer que encerrados todavía en sus vidas de niños mientras ellos "se ríen de si mismos y lloro lo que no es" nuestra vida juntos, con sus altas muy altas y sus bajas arrastradas solo  resume mi papel de madre de una forma, como dice el final de la canción "Esto es hermosísimo, E penso sia bellissimo".

Disfruten el vídeo.






martes, 8 de octubre de 2013

Yo, "misma" y mis típicas circunstancias

Se aprende a la mala a vivir con las circunstancias. Seamos sinceros, esto muchas veces no es cuestión de fortaleza, es meramente no tener remedio y sobrevivir al golpe. Como cuando me dijeron que mi hijo menor tenía el corazón roto y no había ni recibo ni "counter" de reclamación para devolverlo. Estaba ahí y había que cuidar de el. No por mera fortaleza, sino por deber, por convicción, por amor. O el día en que el cirujano nos dijo: "Hay que operar." Cuando vio nuestras caras de " que fácil lo dices", nos dijo: "Si no quieren no lo operamos, pero se pondrá azul y puede experimentar un fallo cardíaco". Y entonces nos vemos entre la espada y la pared con una cara que dice: " ¡Así por la buenas, claro!" Y entonces nos entregaron un niño con un corazón medio remendado y una marca de guerra en el pecho. 

Recientemente leí que cuando tienes un segundo hijo cometes menos errores, te asustas menos, sabes como manejar las cosas. Pues en mis típicas circunstancias eso no va. Con mi segundo hijo he pasado el doble de sustos. He cometido el triple de errores y mi nivel de histeria muchas veces no me deja manejar de buena forma las cosas. ¿Qué he tenido que hacer? Aprender a vivir con eso, pero con el tiempo caigo en la cuenta de que no es por fortaleza, si no porque no me queda remedio. Con el tiempo y "los aprendizajes", me hago creer que soy más fuerte, cuando en realidad me hago más dura. 

Recientemente leí una adaptación de una cita de Friedrich Nietzsche que dice: "Lo que no te mata, te hiere de gravedad y te deja tan apaleado que luego aceptas cualquier maltrato y te dices a ti mismo que eso te fortalece." Tengo que aceptar sin ánimo de ofender la memoria de "Freddy" que esta cita me parece mucho más aceptable que la verdadera. Porque nos endulzamos la píldora para que no amargue el sabor, ocultamos detrás de sonrisas falsas que nos estamos consumiendo. 

Si hay algo que me revienta el entusiasmo es esa expresión de " niños especiales para padres especiales", me quieren hacer creer que soy suficientemente especial para poder sobrellevar todo el trabajo que me queda por delante. También cuando me dicen "Tu si eres fuerte", temo informar que ni especial ni fuerte. Soy del montón, común y a veces hasta demasiado corriente; débil, muy débil. 

Mis típicas circunstancias, que no están todas aquí expuestas, me están matando el ánimo porque estoy tratando de mostrarme más fuerte que ellas. Esta bueno ya. Voy a trabajar con ellas como pueda, por convicción, por amor, por sobrevivir. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Hay que tener pantalones...

Esa expresión que tiene carácter más bien machista, nos da a las mujeres la capacidad de medir hasta donde llega nuestra fuerza. La misma puede ser física, mental y emocional. Y es que verdaderamente, hay que tener pantalones para vivir ciertas situaciones. 

Hoy por ejemplo, luego de buscar a mi hijo menor a la escuela y que su maestra me dijera: "Hoy tuve que decirle que parara, porque estaba agitado." me entraron esos miedos, esos análisis que no sé que tan necesarios son, sobre su salud.  Y pienso, que hay que tener pantalones para decirle a tu hijo de 4 años: " Mira chamaco, cuando te dicen que tienes que descansar, hazlo." Entonces la cosa se pone peor cuando el te dice: " La misi me dijo que parara y yo llore." Y es cuando comienza esta conversación entre una madre que trata de nivelar su histeria, con un muchachito que se siente sano. "Niño, es que tu corazón es diferente, tienes que cuidarlo descansando." ¿Y que carajos le importa a el, si su corazón es diferente? 

Empiezan entonces, los dimes y diretes. "¿Qué pasa con mi corazón?Que es diferente. ¿Esta muerto? ¡NO, esta vivo, Late!" ¿Siempre ha estado vivo? Si, nunca a dejado de latir. ¿Entonces? Nada, solo es diferente. ¡Ahhhh!" Y al final ya no sé quien lleva los pantalones, solo sé que yo ando con el rabo entre medio de las patas. 

Mientras viví todo esto en un tramo de 10 minutos a mi casa, recordé los status y comentarios de dos amigas. Pensé en que hay que tener pantalones para vivir lo que ellas viven. En estos días me conmovió como una de ellas le habló a su hija que no esta, y le dijo que la amaba. Hay que tener pantalones para gritar al mundo entero el amor que sientes por una personita que no esta, sin preocuparte de la insensibilidad de los demás, porque lo que importa ahora, es que esa bebe en algún lugar reciba ese mensaje. En ese mismo status mi otra amiga la consoló y entonces recuerdo que hay que tener pantalones para vivir la vida que lleva mi amiga y aún así tener fuerzas para apoyar a los demás. 

Tata y Yesenia, sus pantalones me quedan grandes, como mucho me ajustan los míos para sobrellevar las luchas con mis enanos. Pero sepan que tienen mis respetos y mi apoyo. El día menos pensando sus vidas tendrán la bendición de un niño. Porque me consta que serán unas excelentes madres. Ustedes tienen pantalones